A lo largo de la primera
infancia, su hijo ha desarrollado muchas habildades
visuales y ha estado aprendiendo a ver.
En
la etapa preescolar, este proceso continúa hasta llegar
a conseguir que la coordinación entre los movimientos “ojo-mano-cuerpo”
sea guiada por la visión
y, de este modo, desarrollar las habilidades visuo-motoras y de
procesamiento visual necesarias para aprender a leer.
Como
padres, lo importante es estar alerta de los posibles síntomas
que puedan hacer sospechar un problema de desarrollo visual o
una capacidad reducida para mantener la atención teniendo
en cuenta la edad del niño.
Ejemplo: dificultades para la coordinación corporal (ojo-mano-cuerpo)
en juegos de pelota y para ir en bicicleta, poco interés
por las actividades de detalle en general como pintar o hacer
rompecabezas.
A la edad de 3 años es conveniente realizar un examen
optometricocomportamental,
para asegurarse que la visión del niño está
desarrollándose adecuadamente. Si el optometrista detecta
una disfunción
visual tenemos la mejor oportunidad de resolverla
satisfactoriamente, mediante una estimulación general a
través del movimiento, de juegos, gafas y/o terapia
visual, puesto que el niño se encuentra
en una etapa de máxima plasticidad a nivel sensorial.
Si el desarrollo visual
es óptimo, se aconseja realizar la próxima exploración
visual a la edad de 5 años. El objetivo es el de saber si
el niño está preparado visualmente para iniciar la
etapa escolar.
Actividades que pueden
hacer los padres para ayudar a su hijo a alcanzar un buen desarrollo
visual:
EDAD
HABILIDADES
VISUALES
ACTIVIDADES
3
AÑOS
Los ojos
se han de mover sin necesidad de tener de mover la cabeza
y han de trabajar de forma coordinada y precisa a cualquier
distancia de fijación. Ya es más visual que
táctil a la hora de construir rompecabezas sencillos.
Las integraciones visuo-táctiles se desarrollan con
rapidez.
Dar
al niño la oportunidad de jugar con juegos de psicomotricidad
y de ir al parque, con la finalidad de que experimente con
su cuerpo en diferentes posiciones: balancearse, rodar,
caer, etc.
Introducir el patinete y patines de ruedas a medida que
mejore su equilibrio.
Jugar a juegos de agrupar dibujos: primero con dibujos que
presentan grandes diferencias y finalmente con dibujos con
pequeñas diferencias.
Leerle al niño en voz alta y dejarle que señale
los dibujos que ilustran aquello que se está leyendo
y las diferencias entre los objetos (grande/pequeño,
delgado/grueso, etc.).
Proporcionarle una pizarra, pintura de dedos, juegos de
construcción con bloques de diferentes formas.
4
AÑOS
Ahora la
visión ya dirige las acciones de las manos a la hora
de manipular los juguetes.
Identifica varias letras.
Puede guiñar un ojo.
5
AÑOS
Tiene una
buena habilidad para realizar lanzamientos y recoger pelotas
pequeñas.
Puede batear una pelota.
Puede balancearse con un pie, saltar sobre un solo pie, dar
saltos y marchar con ritmo.
Dibuja una persona con todas sus partes corporales.
Identifica números y letras.
Introducir
juegos de cartas o de mesa con el objetivo de desarrollar
la coordinación ojo-mano, la visualización
y la planificación.
Proporcionarle diferentes materiales que estimulen la su
imaginación.
Pedirle que describa, por ejemplo, un viaje observando las
fotografías que se hayan hecho. Es necesario ayudarle
a organizar la secuencia de acontecimientos.