Una atención
visual de calidad puede permitir que su hijo alcance el potencial
más alto.
La visión
es una de las vías más importantes de entrada
de información al cerebro y es a la vez la más
rápida y más eficaz; más del 75%
de todo lo que el niño aprende le llega a través
de la visión.
Ahora bien, sólo por el hecho de que la información
entre por el sistema visual no significa que el niño
use su visión. Muchos problemas
visuales pasan desapercibidos porque tener una buena
agudeza visual y los ojos sanos no garantiza tener una buena
visión.
Los niños con disfunciones visuales no corregidas han
de afrontar muchas barreras en la vida: académicas, sociales,
deportivas, etc. de forma que la autoestima del niño
se resiente.
- ¿Cómo
sé si el niño tiene unas habilidades visuales
que le permitan leer más rápido, con menos esfuerzo,
comprendiendo mejor lo que lee y reteniéndolo durante
más tiempo?
- ¿Cómo
sé si cuando practica un deporte su visión es
lo suficiente eficaz para ver las cosas rápido, evaluar
posiciones relativas de forma más precisa, cansarse menos
y disfrutar de la actividad mostrando un buen rendimiento deportivo?
Hacer
un clic en la foto para ampliar
Imagen
cedida por:
Amparo Alcozer
La
visión no se da por casualidad, sino que se ha de aprender.
Un niño aprende a ver igual que aprende a andar o hablar.
Si el niño logra tener unas buenas habilidades visuales
será capaz de procesar mejor la información visual
y de integrarla con el resto de sistemas sensoriales y motores,
se beneficiará en todas las áreas de la vida: escuela,
deportes, actividades de ocio, etc. y tendrá más
oportunidades el día de mañana.
Si
la visión se aprende, se puede por tanto entrenar.
Por este motivo es tan importante realizar un examen
optometrico comportamental a los niños.
No
es suficiente realizar una exploración que nos
diga si el niño necesita o no llevar gafas para ver nítido
de lejos, es necesario evaluar desde el punto de vista funcional
las diferentes de
eficacia visual,
así como las habilidades
perceptivas y de desenvolupamiento.
La detección y tratamiento
precoces proporcionan la mejor oportunidad para resolver los problemas
visuales y favorecer unos buenos aprendizajes.