Los prismas activos o también
llamados posturales actúan sobre el sistema propioceptivo.
Sistema
Propioceptivo
Es
un sistema neurológico complejo, considerado como un sexto
sentido, que informa al cerebro sobre sensaciones de hambre, sed,
debilidad, bien o mal estar, etc. y, la que especialmente interesa
en posturología, sobre el tono muscular, sobre la relación
entre cada segmento de nuestro cuerpo y el todo corporal
y sobre la relación entre nuestro cuerpo y el espacio.
Capta la información que necesita de diferentes sistemas:
receptores cutáneo-plantares, husos musculares, sistema
de Golgi, receptores articulares, oído interno y, uno de
las más importantes, del sistema visual.
La información que llega al cerebro desde todos estos sistemas
se integra en una especie de programa donde reside la consciencia
innata de esquema corporal.
Síndrome
de Deficiencia Postural
Se
produce como consecuencia de una entrada errónea de información
al sistema propioceptivo.
La adopción sistemática de posturas incorrectas
debido a múltiples factores (vida sedentaria, trabajos
monótonos, los hábitos adquiridos condicionados
por nuestra cultura, etc.) acaba perturbando la noción
innata que tenemos de esquema corporal y obliga a una tentativa
de reformulación de este esquema.
Este proceso provoca una serie de signos y síntomas que
reciben el nombre de de Síndrome de Deficiencia Postural.
Causas:
1.
Alejamiento inconsciente de la biomecánica ideal.
2. Alteración del equilibrio tónico postural, que
contribuye a una percepción equivocada del esquema corporal.
Parece que existe una relación entre los errores de información
propioceptiva y la inhibición funcional de ciertas áreas
del cerebro.
Análisis topográficos cerebrales (TEC) realizados
en personas con el sistema propioceptivo alterado muestran valores
anormalmente elevados de potencial bioeléctrico en numerosas
áreas del córtex cerebral, concretamente de las
ondas Delta.
Síntomas:
-
Desequilibrio (sensación de mareo, vértigo, etc.)
- Patología dolorosa (dificultad para hacer movimientos
simples, como peinarse, etc.)
- Perturbaciones de la localización espacial.
- Perturbaciones de los movimientos oculares (ex. Insuficiencia
de convergencia)
- Alteraciones de la percepción sensorial (ej. diplopia
monocular)
- Dislexia y perturbaciones del aprendizaje
Cuando la disfunción propioceptiva tiene incidencia a nivel
de las funciones cerebrales necesarias para la lectura, surge
la dislexia. Des de este punto de vista, se considera la
dislexia como una disfunción perceptiva de origen propioceptivo.
Relación
entre el Sistema Visual y el Síndrome de Deficiencia Postural
El Sistema Visual informa
de:
• La localización espacial egocéntrica permitiendo
que el cerebro conozca:
- La localización de nuestro
cuerpo en el espacio
- La relación con los objetos
que nos rodean
• Permite la percepción a nivel cerebral de la tonicidad
relativa del conjunto de músculos oculomotores.
Este último concepto es el que explica el motivo por el cual
funcionan los prismas posturales.
PRISMAS
ACTIVOS
¿Cómo
actúa un Prisma?
Cuando colocamos un prisma
delante del ojo:
• Inducimos una alteración de la percepción
de la localización de la imagen en el espacio.
• Alteramos las referencias espaciales preexistentes a causa
de su efecto óptico (relación espacio-cuerpo).
El uso más habitual de los prismas es para compensar desviaciones
oculares = Prismas Pasivos.
¿Qué
es un Prisma Activo?
Cualquier
lente prismática de baja potencia provoca una modificación
tónica de las fibras musculares, concretamente de relajación,
destinada a recolocar la imagen en la posición cómoda
de fusión.
Los prismas activos son prismas de baja potencia
que provocan un cambio en la entrada de información visual,
que afecta a un músculo ocular (oblicuo inferior) y a los
músculos esqueléticos pertenecientes a la misma
familia (de todo el cuerpo).
¿Por
qué funcionan?
Concretamente
provocan el relajamiento del músculo oblicuo inferior,
de forma que al estar conectado con los músculos esqueléticos
a través del sistema propioceptivo, se produce también
una relajación de estos. La consecuencia es que los prismas
modifican la entrada de información propioceptiva.
Beneficios
del tratamiento propioceptivo:
El tratamiento propioceptivo
a través de la reeducación postural y del uso de lentes
prismáticas permite conseguir:
• En los casos de perturbaciones del
aprendizaje:
- Una lectura
más rápida y más fluida
- Mejorar
la comprensión lectora
- Reeducar
la disgrafía (errores ortográficos frecuentes)
- Reeducar
la disortografía (caligrafía imperfecta)
- Reeducación
de la fatiga
- Reeducación
de las dificultades de concentración.
• Eliminar el dolor, desequilibrios,
vértigo, determinadas disfunciones visuales, problemas de
procesamiento auditivo, etc.
Tanto en el caso de niños como en adultos siempre hay
que tener presente que con frecuencia la intervención para
resolver estos problemas ha de ser multidisciplinaria (odontólogo,
podólogo posturólogo, optometrista, oftalmólogo,
osteópata).
En el caso de niños con problemas de aprendizaje el tratamiento
propioceptivo es el primer paso para ayudar al niño, pero
la reeducación psicopedagógica es necesaria para
gestionar los avances significativos que obtendrá con la
prescripción de los prismas.