Los
reflejos primitivos son unos movimientos automáticos y
estereotipados controlados por el tronco cerebral y ejecutados
sin que la corteza cerebral se involucre. Los posee el feto y
el bebé en sus primeros meses de vida para poder sobrevivir
y adaptarse al entorno.
Si estos reflejos no se han desarrollado y/o madurado bien en
esta etapa, de mayor el niño puede tener dificultades en
las habilidades motoras y visuales, en la capacidad de atención
y concentración y en el aprendizaje.
¿QUE
ES LA TERAPIA DEL MOVIMIENTO RITMICO (TMR)?
Cuando
nacemos las diferentes partes del cerebro existen pero aún
no trabajan apropiadamente; para que trabajen como una unidad
es necesario desarrollarlas y conectarlas entre sí. Es
la estimulación del cerebro a través de los diferentes
sentidos y los movimientos rítmicos del bebé los
que permitirán el crecimiento y las conexiones de las células
nerviosas y la mielinización de las fibras nerviosas.
al
nacer
a
los 3 meses
a
los 3 años
Si
por alguna razón el cerebro del niño no ha recibido
suficiente estímulo de los diferentes sentidos, para que
las redes nerviosas se desarrollen y las diferentes partes del
cerebro se conecten, el niño puede mostrar un retraso en
el desarrollo, dificultades en el habla, dificultades para regular
el nivel de actividad (Déficit de Atención, TDAH),
reflejos primitivos, disfunciones visuales y problemas de equilibrio.
La Terapia del Movimiento Rítmico provoca
una estimulación sensorial que desarrolla y conecta entre
sí las diferentes partes del cerebro, concretamente estimula
el crecimiento de la red nerviosa en los ganglios basales y en
el cerebelo y sus conexiones con otras partes del cerebro.
¿En
qué consisten los Movimientos Rítmicos?
Los
ejercicios de la terapia del movimiento rítmico son sencillos
pero muy eficaces. Imitan en muchos aspectos los movimientos de
desarrollo que realizan los bebés y los niños de
forma natural y espontánea mientras crecen. Son movimientos
de todo el cuerpo, se hacen en el suelo y se pueden hacer de forma
activa y pasiva; las partes del cerebro que se estimulan son diferentes
en cada caso. Para que sean movimientos efectivos es preciso hacerlos
de forma muy exacta.