QUAN
CAL CONSULTAR?
Los problemas visuales no sólo afectan a la capacidad de
la persona para realizar una actividad determinada sino también
a su autoestima y calidad de vida.
La pérdida de capacidad de enfoque, dolores de cabeza durante
la lectura o la incapacidad de mantener ambos ojos alineados en
un mismo punto se convierte en un obstáculo tanto para
aprender, como para trabajar o disfrutar de las actividades de
ocio.
Estos síntomas y los que se describen a continuación
son, con frecuencia, consecuencia de una disfunción visual.
Estas condiciones visuales suceden de forma natural y pueden ser
diagnosticadas y tratadas por un optometrista.
- Dolores de cabeza
- Visión borrosa
- Entornar un ojo, frotarse los ojos o parpadear con excesiva
frecuencia.
- Visión doble
- Dolor o fatiga ocular
- Picor, quemazón o lagrimeo ocular después de usar
el ordenador y/o leer
- Sensibilidad a la luz después de leer
- Náuseas después de realizar tareas visuales
- Evitar realizar tareas en visión cercana, como la lectura.
- Halos alrededor de las luces
- Necesitar mucha/poca intensidad de luz
- Inclinar la cabeza, cerrar o taparse un ojo.
- Perderse al leer
- Comprensión lectora pobre
- Las letras/palabras parecen moverse o flotar durante la lectura.
- Tener que releer líneas o frases.
- Dificultades de concentración durante la lectura.
- Coordinación ojo-mano pobre.
- Dificultad para seguir objetos en movimiento: realizar movimientos
de cabeza o cuerpo.
- Dificultades con el cálculo de distancias.
- Marearse en coche
- Pobre rendimiento deportivo
Si experimenta alguno de estos síntomas y quiere
disfrutar de la mejor visión y calidad de vida posible,
un estudio optométrico comportamental permitirá
entender como usa su visión y si ésta le está
ayudando o interfiriendo en las actividades del día a día.