El
estrabismo u ojo torcido es una condición visual
en la cual la persona no puede alinear ambos ojos en un
mismo punto simultáneamente.
El estrabismo normalmente se desarrolla en bebés o niños
de edad preescolar, pero también puede aparecer en adultos..
Con frecuencia podemos observar como la persona gira un ojo hacia
dentro (endotropia), hacia fuera (exotropia), hacia arriba (hipertropia)
o hacia abajo (hipotropia).
La desviación del ojo puede ser constante (el ojo está
permanentemente desviado) o intermitente (ocasional), puede cambiar
de un ojo a otro (alternante) y puede aparecer sólo cuando
la persona está muy cansada o enferma.
Inicialmente se puede tener visión doble debido a la falta
de alineamiento entre los dos ojos, situación que el cerebro
tratará de evitar ignorando (suprimiendo) la imagen de
un ojo.
El
resultado es una pérdida parcial o total de la visió
estereoscòpica (percepción en
tres dimensiones) y de la percepció
de la profunditat (habilidad de calcular la distancia
entre los objetos); el ojo suprimido se vuelve “vago”
(ambliope), de forma que la persona tiene visión monocular,
equivale a “ver el mundo con un solo ojo”.
Un 5% de los niños
tienen algún tipo o grado de estrabismo.
En la mayoría de casos este problema no mejora con el crecimiento
del niño.
SÍNTOMAS:
CAUSAS:
• Visión
doble • Cerrar o taparse un ojo • Torticolis
• Fatiga visual • Vértigos
1.
Desarrollo inapropiado entre la coordinación de ambos ojos
en la infancia.
2. Problemas con los músculos oculares que controlan la motilidad
ocular.
3. Un valor de hipermetropia
elevado o diferencias de visión entre los dos ojos.
4. Problemas de salud general, embolias o traumatismos craneoencefálicos
TRATAMIENTO:
El
tratamiento del estrabismo varia en función de la causa y
las características de la desviación, de la edad de
aparición, de tratamientos anteriores, etc.
Existen diferentes opciones de tratamiento y pueden estar indicadas
varias de ellas:
La
prescripción de gafas es necesaria cuando
hay que compensar defectos refractivos y cuando necesitamos relajar
o estimular la acomodación para reducir la influencia de
estos factores sobre la desviación.
La terapia visual es un tratamiento no quirúrgico
diseñado con el objetivo de poner los ojos rectos y sobretodo
de enseñar al cerebro a usar los dos ojos conjuntamente.
Los diferentes procedimientos de terapia buscan aumentar la capacidad
del cerebro para controlar:
La cirugía puede enderezar los ojos, pero
si queremos restaurar totalmente la función visual es necesario
también realizar un programa de terapia visual. Si la persona no aprende a usar los ojos de forma coordinada
puede pasar que no permanezcan rectos, es decir que la persona
continúe o vuelva a desviar un ojo, o que a pesar de tenerlos
rectos use solo uno.
El tratamiento farmacológico se utiliza,
en casos puntuales, para disminuir la magnitud de la desviación,
actuando sobre la acomodación o bien sobre los músculos
extraoculares.
El PRONÓSTICO de tratamiento varia en función
de la edad de aparición, del tipo de estrabismo, de las
adaptaciones que la persona ha realizado para evitar la diplopia
(ej. supresión de un ojo) y de las intervenciones anteriores.
Un optometrista comportamental valorará y aconsejará
cual es el tratamiento más efectivo y colaborará
con otros profesionales si el caso lo requiere.