Muchos
problemas visuales aparecen sin presentar síntomas obvios,
de forma que la persona no es consciente de que tiene un problema
visual.
Síntomas como dolor de cabeza durante la lectura, dificultades
de concentración, somnolencia en la conducción o
en tareas de visión cercana, etc. no las relacionamos con
la visión y con frecuencia suelen ser consecuencia de una
condición visual, que está afectando negativamente
a nuestra calidad de vida.
El diagnóstico y tratamiento precoces son muy importantes
tanto para garantizar un buen rendimiento visual como para prevenir
si es posible perdidas de visión permanentes. Por este
motivo es importante realizar exploraciones optométricas
comportamentales con regularidad.
Este apartado le permitirá conocer cuales son las disfunciones
visuales más habituales y qué síntomas suelen
provocar.
A la vez tiene la oportunidad de hacerse una
auto-evaluación a través de los diferentes tests
que le proponemos.